Gases fluorados: todo sobre el HFC 23
Los gases fluorados comenzaron a utilizarse a principios de los 90 y son empleados como refrigerantes, agentes extintores de incendios y para la fabricación de espumas aislantes. A día de hoy, dado que está demostrado que estos poseen un alto potencial de calentamiento de la atmósfera, están regulados a través del Real Decreto 115/2017 para optimizar su comercialización y manipulación.
El grupo más común de gases fluorados son los hidrofluorocarburos (HFC). Son gases químicos que se emplean en varios sectores como sustancias refrigerantes. Principalmente podemos encontrar dichos gases en sistemas de refrigeración y aire acondicionado, bombas de calor o extintores de incendios, entre otras. Este tipo de gases garantizan una solución viable gracias a su eficiencia energética, toxicidad baja y pueden utilizarse con seguridad.
¿Qué pasa con el gas HFC 23?
El HFC 23, conocido también como FE 13, es un gas incoloro, casi inodoro, eléctricamente no conductor y posee una densidad aproximadamente unas 2,4 veces la del aire. Hasta que aprobase el Real Decreto 115/2017, el gas HFC 23 se ha utilizado para la protección de salas de ordenadores y equipos eléctricos. A día de hoy, se tiene muy en cuenta el control de las emisiones del gas HFC 23 generadas en la producción de otros HFC y HCFC con el fin de incidir en la prevención de las emisiones accidentales de sustancias y subproductos de su producción.
De igual modo, el anexo VIII recoge la regulación de las eficiencias mínimas de recuperación de estas sustancias que se encuentran en envases y otros equipos al final de su vida útil. Es importante tanto el mantenimiento de quipos y envases como el tratamiento que se les da a los mismos en la fase destrucción, ya que es prioritario evitar posibles fugas que puedan provocar emisiones accidentales. En este sentido Sistecoin cumple con la normativa vigente sustituyendo el gas HFC 23 por el gas NOVEC 1230 o por los gases conocidos como gases inertes IG541, IG55, IG100 y IG01.


